El sonido por sentado

Estamos sometidos constantemente a distintos estímulos que despiertan nuestros sentidos. Sin duda cuando vamos por la calle, nos es primordial ver: no importa tanto lo que se oiga como lo que tengamos delante de nuestros ojos. Lo podemos comprobar día a día contando el número de personas que, por ejemplo, viajan en transporte público usando auriculares.

Aislémonos por un momento de este escenario, y llevemos nuestra mente a un cine. No es necesario puntualizar lo complementarios que resultan la imagen y el sonido y lo importantes que son ambos en su relación “simbiótica” en cualquier producto audiovisual. Ahora, si mientras vemos una película la imagen es de baja calidad, o incluso “mala”, podemos quedarnos a verla sin problemas. Sin embargo cuando es el audio el que resulta defectuoso, la sala quedará vacía en menos de diez minutos. Lo cierto es ¿quién se fija en el sonido? La mejor prueba de que el sonido está bien es que nadie dice ni una palabra de él. O eso es lo que se suele decir.

Pero este blog va para los que sí nos fijamos, o para los que quieren aprender a fijarse, para aquellos que quieren compartir experiencias y/o conocimientos sobre el primer sentido que se desarolla durante la gestación de cualquier ser vivo.

Una vez me preguntaron qué preferiría, si conservar el oído o la vista. Este blog es para los que querrían conservar el oído, o para los que por lo menos han dudado sobre qué contestar.

Sonidos en el mundo